Calderones

Grises, comunes, boreales.

Seguimos con los cetáceos de buceo profundo y, al igual que los Cachalotes, se alimentan también casi exclusivamente de cefalópodos (Calamares, pulpos…).

Entre los que podemos ver están los “vistosos” Calderones grises o Delfines de Risso. Unos cetáceos de hábitos muy costeros, que incluso no es nada raro avistarlos dentro de la misma bahía. Estos suelen encontrarse alimentándose principalmente de pulpos que por lo general capturan a poca profundidad y muy pegados a la rocas.

Con la cabeza redondeada son grises al nacer… pero con los entre 3 y 7 pares de dientes que poseen sólo en su mandíbula inferior se infligen importantes mordiscos que dejan profundas marcas en su cuerpo. Como no se les prepigmentan de nuevo con el paso del tiempo algunos ejemplares, los más viejos, son completamente blancos.

Sin embargo son los Calderones comunes o de Aleta Larga unos de nuestros cetáceos favoritos. Nuestros entrañables “cabezones” presentan características muy relevantes a la hora de identificarles… además de su color negro azabache, poseen una frente muy bulbosa y una aleta dorsal muy ancha por la base, baja, falciforme y muy adelantada en su cuerpo.

Para nosotros son de nuestros cetáceos favoritos porque es raro el día que no vengan a curiosearnos, sacar la cabeza para mirarnos quienes somos y hacer “pedorretas” con su espiráculo.

Otro de estos enigmáticos cetáceos de las profundidades y que podemos encontrar aquí es el gigantón Calderón de hocico boreal.

Es una de las especies más difíciles de contemplar, ya que vive principalmente en aguas del Atlántico Norte y en sus movimientos de dispersión hace que su avistamiento sea siempre un regalo para los aventureros.

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